Aunque redundante la felicidad es un tema que ha mantenido mi curiosidad en estado de alerta. Con ella he intentado dar solución a un sinnúmero de interrogantes que perturbaban mi mente y me sometían a una constante búsqueda que me llevaba una y otra vez hasta el punto de partida.
Aunque no es tan terrible como parece, mi vida entera se ha visto orientada en encontrar esas respuestas intentando descifrar el propósito de mi existencia y, junto con ello, comprender el porqué de las cosas.
Cuándo parecía estar más cerca, cuando a lo lejos divisaba el final del camino, llegaba allí sólo para darme cuenta lo mucho que me faltaba por recorrer. Al principio me volvía una presa de la frustración dejando que cada situación donde me sentía vulnerada, me controlara. Con el tiempo me hice más tolerante, mas fuerte y podía superar cada traspié con mayor elocuencia, y aunque la decepción estaba presente, no permitía que eso influyera en cómo me sentía.
Tal como soy
Me gusta el arte y el diseño, ambos permiten expresarse, cada uno a su modo, expresión al fin y al cabo. Con el arte puedo decir lo que que se me plazca, de la forma en que mejor me parezca. Con el diseño, intento interpretar lo que los demás quieren escuchar, lo que creo que necesitan, lo que yo necesito oír en realidad y que llega a mí a través de las personas.
Trabajo como diseñadora por que me gusta crear, me gusta que a la gente le guste lo que hago y lo aprecie, a través de mis diseños me siento estimada. No sabría exactamente si es por que quiero hacerlos felices a ellos, o porque lo que en realidad busco es encontrar lo que me hace feliz a mí.
Trabajo como diseñadora por que me gusta crear, me gusta que a la gente le guste lo que hago y lo aprecie, a través de mis diseños me siento estimada. No sabría exactamente si es por que quiero hacerlos felices a ellos, o porque lo que en realidad busco es encontrar lo que me hace feliz a mí.
Explosiva sensualidad
Debo reconocer que soy una mujer fácil. Caigo rendida cuando un hombre me toma con decisión y seguridad y me mira fijamente. Ya había declarado con anterioridad lo cautivante del lenguaje corporal, y de forma muy particular la de la danza. Si un hombre no me provoca, mis pasos en el baile serán torpes y sin gracia, sin embargo cuando me siento atraída, mis movimientos fluyen de manera espontánea y mi cuerpo se expresa comunicando el deseo casi sin inhibición.
¿Y no soy el centro del universo?
Lo que me gusta de la vida
Una vez más, como tantas, había caído en la ignorancia y me había dejado llevar por el sistema. Olvidé que sólo por el simple hecho de creer que todo saldría mal, así sucedería. Lo bueno es que siempre aparece alguien para recordarme que puedo pensar diferente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



