Los principios de la corrupción

   Al hablar de principios se espera el empleo de ciertas conductas alineadas con la ética y una moral inclinadas hacia "el bien". Los parámetros imperantes en una sociedad cristiana como la que hemos heredado, trazó los lineamientos bajo las influencias de los mandamientos de la biblia, y de acuerdo a ello es que hemos modelado nuestra ética. A esto se debe que el encabezado pueda parecernos una aberración al intentar argumentar lo que convenientemente titulé como los principios de la corrupción.

Duro como piedra

   Cuando una persona no comprende lo que se le intenta explicar, se le dice que es duro como piedra; sin embargo, hasta hoy no había reparado en lo que eso significaba, en el mensaje entre líneas que la frase lleva consigo.

   Hoy encontré en mi camino la mitad de una piedra; parecía una piedra de río, modelada por el fluir del agua y el rodar con la corriente. Se notaba que no había tenido contacto con el agua hace un tiempo; pues estaba amarillenta, algo oxidada y quebradiza.

Déjate Querer





Y todos me miran, me miran, me miran,
por que se que soy fina por que todos me admiran,
Y todos me miran, me miran, me miran,
por que hago lo que pocos se atreverán,
Y todos me miran, me miran, me miran,
algunos con envidia pero al final,
pero al final, pero al final, todos me amaran.....

   Estrofa de una canción popularizada por Gloria Trevi que simplifica, de cierta manera la idea que me ha llevado a concluir que el sex-appeal o atracción hacia otra persona, se genera producto de la naturalidad y espontaneidad sin reservas.

   Es difícil, a cierta etapa en la vida tener que luchar contra los parámetros de una sociedad sumergida en un sistema adoptado por otra cultura que, en su desenfrenada sed de expansión, conquistó tierras para ampliar su imperio. Una cultura de la que entendemos muy poco y que, sin embargo hasta nuestros tiempos, aún sigue controlándonos.

¿Sabes que te quiero?

 
 Uno no tendría que hacer esta pregunta si eso estuviera realmente claro. 

   Durante estos últimos años, he podido llegar a la conclusión que el mensaje que enviamos a nuestro receptor no es siempre comprendido al ciento por ciento por este. Mas bien, me atrevería a declarar que nuestro interlocutor muchas veces ni siquiera sabe que es para él.


   Los malos entendidos suelen ser una de las causas más frecuentes de discusiones y en el peor de los casos de peleas entre las personas cualquiera sea la relación que tengan. Uno manifiesta un mensaje, ya sea por vía oral a través del lenguaje, o a través de los gestos y muecas, y no reparamos en que si este fue recibido como esperábamos que fuera, siquiera nos ocupamos de si entendió lo que quisimos decir.

Sólo se tranforma

"Buscamos la estabilidad y lo único permanente, es el cambio"


   Una frase extraída durante una clase de ergonomía mental en la cual se intentaba explicar una de las causas más frecuentes y menos reconocidas entre los trabajadores de una empresa ante la interrogante si estaría dispuesto a aumentar las responsabilidades dentro de su puesto de trabajo. Si bien el dinero suele anteponerse como el principal motivador para responder positivamente a esa interrogante, el gusto por la labor que desempeña determina, finalmente si aceptará tal proposición e inclusive, la permanencia en el cargo en la empresa.