Déjate Querer





Y todos me miran, me miran, me miran,
por que se que soy fina por que todos me admiran,
Y todos me miran, me miran, me miran,
por que hago lo que pocos se atreverán,
Y todos me miran, me miran, me miran,
algunos con envidia pero al final,
pero al final, pero al final, todos me amaran.....

   Estrofa de una canción popularizada por Gloria Trevi que simplifica, de cierta manera la idea que me ha llevado a concluir que el sex-appeal o atracción hacia otra persona, se genera producto de la naturalidad y espontaneidad sin reservas.

   Es difícil, a cierta etapa en la vida tener que luchar contra los parámetros de una sociedad sumergida en un sistema adoptado por otra cultura que, en su desenfrenada sed de expansión, conquistó tierras para ampliar su imperio. Una cultura de la que entendemos muy poco y que, sin embargo hasta nuestros tiempos, aún sigue controlándonos.

¿Sabes que te quiero?

 
 Uno no tendría que hacer esta pregunta si eso estuviera realmente claro. 

   Durante estos últimos años, he podido llegar a la conclusión que el mensaje que enviamos a nuestro receptor no es siempre comprendido al ciento por ciento por este. Mas bien, me atrevería a declarar que nuestro interlocutor muchas veces ni siquiera sabe que es para él.


   Los malos entendidos suelen ser una de las causas más frecuentes de discusiones y en el peor de los casos de peleas entre las personas cualquiera sea la relación que tengan. Uno manifiesta un mensaje, ya sea por vía oral a través del lenguaje, o a través de los gestos y muecas, y no reparamos en que si este fue recibido como esperábamos que fuera, siquiera nos ocupamos de si entendió lo que quisimos decir.

Sólo se tranforma

"Buscamos la estabilidad y lo único permanente, es el cambio"


   Una frase extraída durante una clase de ergonomía mental en la cual se intentaba explicar una de las causas más frecuentes y menos reconocidas entre los trabajadores de una empresa ante la interrogante si estaría dispuesto a aumentar las responsabilidades dentro de su puesto de trabajo. Si bien el dinero suele anteponerse como el principal motivador para responder positivamente a esa interrogante, el gusto por la labor que desempeña determina, finalmente si aceptará tal proposición e inclusive, la permanencia en el cargo en la empresa.

Mientras pueda, voy a reir



"No se ría tanto, que mañana va a llorar"

  Una frase recurrente de mi nana la cual me repetía cada vez que estallaba en una risa incontrolable. 

   Suelo poner atención a los mensajes que vienen desde mi entorno, en especial aquellos que provienen de personas mayores, bajo la sensación que por más desgastados e ingenuos que puedan parecerme, sus palabras contienen toda una vida de las mas diversas y enriquecedoras experiencias que su cerebro, ya deteriorado por el tiempo, aún logra mantener y que sin vacilaciones son lanzadas cada vez que se presenta una oportunidad.

El amor de su esposa

   Hay emociones, sensaciones o sentimientos que se desencadenan producto de alguna situación en particular. Siempre han permanecido allí, tal vez inconscientemente en aquellos recovecos que los científicos aún no ha logrado investigar. En esos instantes, ya no puedes controlarlos, como si hubiesen estado esperando pacientemente el momento en los cuales expresarse. 

   La chica danesa es una de esas excusas a partir de la cual mis emociones afloraron a través de mis ojos. Una película muy emotiva que relata la vida de una mujer atrapada dentro del cuerpo de un hombre y su camino para lograr revertir lo que en sus palabras había sido un "error de la naturaleza". Sin embargo y a pesar de la cautivante historia del protagonista, fue la historia de esposa de este quien capturó mi atención. No quisiera arruinar la película contándoles su argumento, a la espera que se motiven a verla. Es el amor, nuevamente quien me tiene aquí desahogándome a través de estas letras cual lágrimas se asomaran a mis ojos y el deseo de verterlas en este lienzo vacío esperando acogida.

   Hoy es uno de esos días de los que la naturaleza dota a una mujer para que pueda expresarse libremente bajo el alero que las hormonas se han liberado a la espera de que la fecundación haya dado fruto. Hoy es uno de esos días en que me siento más humana y menos comprendida incluso hasta por mi misma. Esos días en que puedo gozar de una creatividad inimaginable de la cual se han desplegado mis mas grandiosas creaciones. Si algo tengo que reprocharle y agradecerle a la naturaleza paralelamente, es poder gozar de ciertos días al mes de esta exacerbada liberación de emociones que se desencadena descontroladamente tanto en mi cuerpo como en mi alma, y nótese que estoy usando la palabra "alma" y no "mente" como suelo identificar esa dualidad humana que nos completa.

   Volviendo a la película, me he quedado pensando en lo que realmente significa amar. He quedado profundamente marcada por la actuación de este personaje, por la mano del director que logro extraer de algún lugar dentro de mí esta sensación de querer volcarme hacia mis temores mas profundos y dejar que se liberen inalterados. El amor, presente y ausente en cada decisión, el protagonista, al fin y al cabo de todo cuanto sucede en mi vida. No pedí encontrarlo y llegó a mí; no quise soltarlo y lo perdí. Y ahora, en esta búsqueda frenética me doy cuenta que tal vez nunca lo tuve. Te amo, te amé y te amaré son las conjugaciones de un verbo que ni siquiera debiera conjugarse. Amarlo a él, amarme a mi misma. Simplemente amar.

   Emoción que ha estado siempre allí y que ante el más pequeño estímulo se desencadena. Sentimiento que se queda aún cuando el objeto amado desaparece. Amor, simplemente amor. Soy parte de ello, soy parte de mi misma, soy parte del amor. 

   Una vez pregunté afligida, por qué no podía entender cómo habían sucedido las cosas para que el hombre llegara a ser hombre, para que yo estuviera aquí, mi pregunta fue respondida que no debía tratar de entenderlo a través de este plano, pues todo esto había sucedido en un plano superior a la cual mi mente no podría acceder. Al principio sentí que fue una respuesta protocolar solo para indicarme que no sabía, ahora me doy cuenta que tiene toda la lógica que lo ilógico es capas de razonar.

   Es como un trabalenguas que sólo debe repetirse aunque la frase no parezca coherente, jamás fue su objetivo el resultar coherente, mas bien como ejercicio para desarrollar el lenguaje humano. El amor es una de esas cosas que no necesita ser comprendido, ni siquiera ser descifrado, simplemente explorado a través de la propia dicha de sentirlo. La dicha y la desdicha, por cierto.

   Aún tengo la curiosidad de saber si verdaderamente amé, si el objeto de mi deseo sintió que su individualidad se desarrollo gracias a ese amor, o por el contrario reprimí su ser con mi ego y el afán por sentirme amada. A veces me pregunto sólo si el amor se trata de un otro que te complete ya sea como pareja, amigo, hermano; o simplemente de uno mismo en soledad. Sentimientos y emociones se desarrollan dentro de mí y buscan cabida, buscan comprensión, buscan...a decir verdad no sé lo que buscan.